Según lo Preparado

Buenas tardes. Agradezco al Dr. Barbosa de la OPS [Organización Panamericana de la Salud] y a la Ministra Rando por su bienvenida y su continuo respaldo al éxito del Diálogo Económico y de la Salud de las Américas [DESA].

En junio de 2022, Estados Unidos, bajo el liderazgo del Secretario de Estado Blinken, se unió a socios de Uruguay, Paraguay, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Panamá para construir una visión de un diálogo regional que asegurara que nosotros, los países del hemisferio occidental, estuviéramos mejor preparados para enfrentar la próxima pandemia.

Me enorgullece felicitar a cada uno de los socios que ha sido fundamental para convertir esa visión en realidad. Debemos mantener el impulso, porque, como dejó claro la crisis de la COVID-19, el costo del fracaso se pagará con las vidas y los medios de vida de nuestra gente.

A pesar de representar solo el 8.2 por ciento de la población mundial, América Latina y el Caribe contribuyeron con el 25.5 por ciento de las muertes por COVID-19 en todo el mundo, convirtiéndose en una de las regiones más afectadas por la pandemia global. Pero los impactos de la COVID-19 fueron más allá de la enfermedad y la salud. Incluso ahora, seguimos sintiendo las réplicas de esas interrupciones sistémicas y macroeconómicas causadas por la COVID.

La región experimentó una contracción económica del 6.7 por ciento del PIB [Producto Interno Bruto] en 2020, casi el doble de la disminución global promedio del 3.5 por ciento. Se perdieron aproximadamente 39 millones de empleos, y más de 20 millones de personas cayeron en la pobreza. Debemos tener en cuenta estos números, ya que nunca debemos olvidar las vidas y los medios de vida de las personas que representan. El trabajo que realizamos a través de este diálogo puede ayudar a garantizar que la historia no se repita.

El Diálogo Económico y de la Salud de las Américas reúne a ministerios de salud, finanzas, relaciones exteriores, desarrollo social y económico, y comercio de países de todo el hemisferio occidental con el objetivo de abordar desafíos multisectoriales compartidos como el financiamiento de la salud y las cadenas de suministro. Este diálogo es un foro regional para que los gobiernos tengan conversaciones sinceras sobre sus experiencias durante la pandemia de la COVID-19 y coordinen una recuperación estratégica.

Una perspectiva regional es necesaria para contextualizar la implementación de amplios objetivos globales de salud y compartir tanto información como beneficios obtenidos de inversiones bilaterales.

Mantuvimos nuestra primera reunión de alto nivel en la Ciudad de Panamá en marzo de 2023 y desde entonces hemos llevado a cabo varias reuniones técnicas. Quiero agradecer a los gobiernos de Uruguay, Paraguay, Brasil, Perú, Costa Rica, las Bahamas y Argentina por su liderazgo en estas reuniones técnicas.

La reunión de hoy tiene dos objetivos: el primero es ampliar la participación técnica de este diálogo económico y de la salud. Pedimos a los invitados que reflexionen sobre cómo el diálogo puede beneficiar a su país y cómo su país, o ministerio específico, puede, a su vez, enriquecer el diálogo general del DESA.

El segundo es identificar resultados concretos para la próxima reunión anual en marzo de 2024 en la República Dominicana. Como mencioné, con el apoyo de países copresidentes y socios multilaterales, hasta la fecha se han celebrado varias reuniones técnicas y, como región, estamos listos para comenzar a trabajar en resultados y compromisos.

Hemos sentado bases increíbles para nuestro trabajo y ahora debemos pasar a resultados concretos para nuestras líneas de trabajo. No puedo enfatizar esto lo suficiente y les insto a tenerlo en cuenta durante las presentaciones.

Primero escucharemos a Paraguay y Uruguay como copresidentes de la primera línea de trabajo: gasto inteligente para la salud y análisis de recursos de salud. Esto será seguido por nuestra segunda línea de trabajo sobre la priorización de la transformación de los sistemas de salud mediante herramientas de autoevaluación de la OPS y la OCDE, copresidida por Costa Rica y las Bahamas. Luego, escucharemos a Brasil como líder de la tercera línea de trabajo: protección del ingreso durante las pandemias. Y finalmente, la cuarta línea de trabajo se centra en los fundamentos de las cadenas de suministro de salud pública para aumentar la resiliencia regional, copresidida por Argentina y Perú.

Estoy emocionado por ver lo que lograremos antes de nuestra próxima reunión de alto nivel en marzo de 2024. Gracias nuevamente por su atención, por su dedicación y por su compromiso compartido hacia un futuro más resiliente.

U.S. Department of State

The Lessons of 1989: Freedom and Our Future