Secretario de Estado de EE. UU. Antony J. Blinken en conferencia de prensa
DECLARACIONES

ANTONY J. BLINKEN, SECRETARIO DE ESTADO DE EE. UU.
Hotel David Kempinski
Tel Aviv (Israel)
7 de febrero de 2024

SECRETARIO BLINKEN: Buenas tardes. Esta es mi quinta visita a la región y la séptima a Israel desde el 7 de octubre. Vuelvo ante todo para consultar directamente con nuestros socios sobre los esfuerzos conjuntos para liberar a todos los rehenes que aún faltan. Me he reunido con las familias de los rehenes en múltiples ocasiones durante mis visitas anteriores, así como en Washington, y espero volver a verlos mañana.

La agonía de no conocer la suerte de un ser querido es casi inimaginable. Y sé que ese dolor es casi insoportable. Por eso, desde el primer día nos hemos centrado intensamente en conseguir que los rehenes, todos los rehenes, regresen con sus familias a donde pertenecen. Y seguiremos así hasta que los tengamos de vuelta.

Hoy hemos tenido la oportunidad de dialogar con el Gobierno israelí la respuesta que Hamás envió anoche a la propuesta que Estados Unidos, Catar y Egipto elaboraron para que regresen a sus hogares los rehenes restantes y prorrogar la pausa humanitaria. Lo que puedo decirles sobre estas conversaciones es que, aunque la respuesta de Hamás contiene algunos puntos claramente en contra, creemos que crea un espacio para llegar a un acuerdo. Y trabajaremos en ello sin descanso hasta conseguirlo.

Hemos mantenido amplias conversaciones con el primer ministro y los responsables de seguridad nacional sobre el estado de la campaña militar para derrotar a Hamás, y sobre los avances hacia la consecución del objetivo fundamental de garantizar que el 7 de octubre no vuelva a repetirse. Al mismo tiempo, seguimos colaborando estrechamente con Israel y Líbano en los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones en la frontera norte de Israel, de modo que las familias puedan regresar a sus hogares, tanto en el norte de Israel como en el sur de Líbano, y vivir en paz y seguridad.

También dialogamos sobre el imperativo de maximizar la protección de los civiles y la ayuda humanitaria para abordar el continuo sufrimiento de los civiles palestinos en Gaza. Casi dos millones de personas han sido desplazadas de sus hogares. Cientos de miles padecen hambre grave. La mayoría ha perdido algún ser querido. Y día tras día mueren más personas.

En todas mis visitas anteriores aquí, y prácticamente todos los días entre una y otra, hemos presionado a Israel de maneras concretas para que refuerce la protección de la población civil y preste más ayuda a quienes la necesitan. Y en los últimos cuatro meses, Israel ha tomado medidas importantes para hacer precisamente eso: iniciar la circulación de ayuda; duplicarla durante la primera pausa para la liberación de rehenes; abrir los corredores norte y sur de Gaza para que la gente pudiera desplazarse fuera del peligro inmediato, a través de estos corredores con cuatro horas de pausa cada día, con tres horas de aviso por antelación; abrir Kerem Shalom; iniciar la circulación de ayuda desde Jordania; establecer mecanismos de reducción de conflictos para los emplazamientos humanitarios. Como resultado, hoy llega a Gaza más ayuda que nunca desde más lugares que en ningún otro momento desde el 7 de octubre.

Como principal donante de asistencia humanitaria a los palestinos, Estados Unidos ha contribuido a proporcionar gran parte de esa ayuda, incluida la financiación de 90.000 toneladas métricas de harina entregadas desde el puerto de Ashdod. Eso es suficiente para proporcionar pan a 1,4 millones de personas durante los próximos cinco meses. Un equipo de la ONU comenzó su misión en el norte para evaluar las condiciones de los civiles que siguen allí, así como lo que hay que hacer para que los palestinos desplazados puedan regresar a sus hogares en el norte.

Y sin embargo, como he dicho hoy al primer ministro y a otros funcionarios israelíes, el número de víctimas que sus operaciones militares siguen cobrándose diariamente entre civiles inocentes sigue siendo demasiado elevado. En nuestras conversaciones de hoy, he destacado algunas medidas clave que Israel debería adoptar para garantizar que llegue más ayuda a más personas en Gaza. Israel debe abrir Erez para que la ayuda pueda llegar al norte de Gaza, donde, como he dicho, cientos de miles de personas luchan por sobrevivir en condiciones terribles. Debe acelerar el ingreso de ayuda humanitaria desde Jordania. Debe fortalecer la reducción de conflictos y mejorar la coordinación con los proveedores de ayuda humanitaria. E Israel debe garantizar que nadie bloquee por ningún motivo la entrega de ayuda vital a Gaza.

Instamos a Israel a hacer más para ayudar a los civiles, sabiendo muy bien que se enfrenta a un enemigo que nunca se atendría a esas normas: un enemigo que se incrusta cínicamente entre hombres, mujeres y niños, y dispara cohetes desde hospitales, desde escuelas, desde mezquitas, desde edificios residenciales; un enemigo cuyos líderes se rodean de rehenes; un enemigo que ha declarado públicamente su objetivo: matar a tantos civiles inocentes como pueda, simplemente porque son judíos, y borrar a Israel del mapa.

Por eso hemos dejado claro que está plenamente justificado que Israel se enfrente a Hamás y a otras organizaciones terroristas. Y por eso Estados Unidos ha hecho más que ningún otro país para apoyar el derecho de Israel a garantizar que el 7 de octubre no vuelva a repetirse.

Los israelíes fueron deshumanizados de la forma más horrible el 7 de octubre. Los rehenes han sido deshumanizados cada día desde entonces. Pero eso no puede ser un permiso para deshumanizar a otros. La inmensa mayoría de la población de Gaza no tuvo nada que ver con los ataques del 7 de octubre, y las familias de Gaza cuya supervivencia depende de las entregas de ayuda desde Israel son como nuestras familias. Son madres y padres, hijos e hijas que quieren ganarse la vida decentemente, enviar a sus hijos a la escuela, tener una vida normal. Eso es lo que son; eso es lo que quieren. Y no podemos, no debemos perderlo de vista. No podemos, no debemos perder de vista nuestra humanidad común.

Seguimos decididos también a seguir una vía diplomática que conduzca a una paz justa y duradera, y a la seguridad para todos en la región, y especialmente para Israel. Y esa vía diplomática sigue siendo cada vez más nítida a medida que viajo por la región y hablo con todos nuestros amigos y socios. Un Israel plenamente integrado en la región, con relaciones normales con los países clave, incluida Arabia Saudí, con garantías firmes para su seguridad, junto con una vía concreta, con plazos concretos e irreversible hacia un Estado palestino que conviva en paz y seguridad al lado de Israel, con las garantías de seguridad necesarias.

En el transcurso de este viaje, hemos dialogado tanto sobre el fondo como sobre la secuencia de los pasos que todos tendrían que dar para hacer realidad este camino. Eso incluye medidas de la Autoridad Palestina para reformarse y revitalizarse. Y en mi reunión de hoy con el presidente Abbas he reafirmado el carácter imperativo de esas medidas, entre las que destacan la mejora de la gobernanza y el aumento de la rendición de cuentas ante el pueblo palestino, reformas que la Autoridad Palestina se ha comprometido a llevar a cabo en un paquete de reformas anunciado recientemente y que le instamos a poner en práctica con celeridad.

Ahora bien, podemos ver a muchos de los actores de la región alineándose para avanzar por el camino que acabo de describir. Pero algunos no lo están haciendo. Algunos intentan sabotear ese camino. Irán y sus aliados siguen intensificando y ampliando el ciclo de violencia que todos queremos romper. Seguiremos defendiendo a nuestro pueblo, seguiremos defendiendo nuestros intereses frente a esos ataques, no para alimentar la escalada, sino para evitarla.

Por último, en mis conversaciones de hoy con el primer ministro y altos funcionarios, también planteé nuestra profunda preocupación por las acciones y la retórica, incluso de funcionarios del gobierno, que exacerban las tensiones, que socavan el apoyo internacional y ejercen una mayor presión sobre la seguridad de Israel. El pueblo de Israel se ha sacrificado enormemente para forjar esta nación y defenderla. Ellos decidirán en última instancia el camino correcto a seguir, y si están dispuestos a tomar las decisiones difíciles necesarias para hacer realidad la visión de la perspectiva largamente evasiva de la verdadera paz y la verdadera seguridad. Como verdadero amigo de Israel, como el país que siempre ha estado primero a su lado, ya fuera el 14 de mayo de 1948 o el 7 de octubre de 2023, siempre ofreceremos nuestro mejor consejo sobre las opciones que tiene ante sí este país, especialmente las que más importan.

Muchas gracias. Con mucho gusto responderé algunas preguntas. 

[…]

 

Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/secretary-antony-j-blinken-at-a-press-availability-46/

 Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés. 

U.S. Department of State

The Lessons of 1989: Freedom and Our Future