La Casa Blanca
Para su divulgación inmediata
27 de enero de 2021
Sala de Prensa James S. Brady

(Extracto)

SRA. PSAKI: Buenas tardes. El presidente Biden sigue dando pleno cumplimiento a su promesa fundamental de adoptar medidas urgentes y audaces para abordar la crisis climática, partiendo de la decisión, tomada el primer día de su gestión, de reincorporarse al Acuerdo de París y fortalecer nuestras protecciones del agua y el aire limpios y actuar para que quienes contaminan respondan por sus actos.

En el día de hoy, adoptará una medida ejecutiva para responder a la crisis climática en el país y en el exterior, y al mismo tiempo favorecer los trabajos sindicalizados bien remunerados, la construcción de infraestructura sostenible y el aseguramiento de la justicia ambiental.

Hoy tenemos el inmenso honor, como parte de nuestro esfuerzo para convocar a expertos en políticas a la sala de prensa, de que nos acompañen dos invitados muy especiales para hablarles a todos ustedes sobre las medidas ejecutivas adoptadas hoy y también responder algunas preguntas. Yo, como siempre, voy a desempeñar el papel de “policía malo” cuando tengan que irse: la Asesora Nacional sobre Clima, Gina McCarthy, y el Enviado Presidencial Especial para el Clima —y mi ex jefe— el ex Secretario de Estado John Kerry. Y es un gran día para Boston en la sala de prensa, así que… (risas).

Bueno, dicho esto, les doy la palabra.

ADMINISTRADORA MCCARTHY: Gracias. Todos los días son un gran día para Boston. Gracias a todos.

Hoy, el Presidente Biden dará continuidad a las medidas que tomó el primer día de su gestión y dará nuevos pasos para cumplir los compromisos que asumió de abordar la crisis climática y, al mismo tiempo, crear empleos sindicalizados y con una remuneración adecuada, además de asegurar la justicia ambiental.

En su campaña, él y la vicepresidenta Harris plantearon la visión climática más ambiciosa expresada hasta entonces por alguna fórmula presidencial, y nunca antes alguien había dedicado tanto tiempo a cuestiones climáticas en campaña.

A su vez, el Presidente ha identificado en forma constante a la crisis climática como una de las cuatro crisis existenciales interrelacionadas en las que está sumida nuestra nación, y exige soluciones que pueden responder a las cuatro. No espera para tomar medidas, y nos ha puesto en acción en su primer día de gobierno, porque la ciencia nos advierte que no tenemos ni un instante que perder para luchar contra estas cuatro crisis de un modo que reconozca su interseccionalidad.

Siempre ha… perdón, ya ha expresado el compromiso de que EE.UU. se reincorpore al Acuerdo Climático de París. Y nos comprometió también a nosotros a empezar a revertir el daño al medioambiente que se ha producido en los últimos cuatro años. Y ahora está tomando más medidas para actuar realmente ante el desafío del cambio climático.

Entonces, a mi criterio, hoy es un muy buen día. A una semana en la gestión, el presidente Biden sigue impulsándonos a avanzar con la amplitud y el ritmo que exige la ciencia climática.

La orden ejecutiva de hoy empieza diciendo: “La política de este gobierno es que las consideraciones climáticas serán un elemento esencial de la política exterior y la seguridad nacional de Estados Unidos”. Y ahí entra esta gran persona. Se le otorga a mi colega John Kerry —el primer enviado internacional sobre temas climáticos— la autoridad para realmente impulsar un proceso que restablecerá el liderazgo estadounidense en materia climática en todo el mundo. Y sin duda van escuchar y ver mucho más en relación con eso por parte del secretario Kerry.

Pero aquí, en el país, tenemos que cumplir nuestra parte o no podremos lograr el tipo de cambio mundial que demanda el cambio climático.

Así que esta orden ejecutiva establece una Oficina sobre Política Climática Nacional de la Casa Blanca e instruye a todos aquellos que trabajan para el Presidente que utilicen todas las herramientas a su alcance para resolver la crisis climática, dado que vamos a adoptar un enfoque común a todo el gobierno. Vamos a potenciar a nuestra economía con energía limpia. Vamos a hacerlo de un modo que genere millones de puestos de trabajo estadounidenses, que estarán bien remunerados y que ofrecerán a los trabajadores la oportunidad de afiliarse a un sindicato.

Como nos lo señaló en muchas oportunidades el Presidente Biden, cuando piensa en cambio climático, lo primero que considera son los puestos de trabajo. Y así debe ser, ya que las personas en este país necesitan trabajos y lo que se busca es lograr eso de la manera más creativa y significativa en la que pueda avanzar el gobierno federal. Vamos a asegurarnos de que nadie quede relegado, y no me refiero solamente a las comunidades, en términos de justicia ambiental, sino también los trabajadores.

Esta medida supone un esfuerzo histórico para responder a la injusticia ambiental. Establece un grupo de trabajo interinstitucional de la Casa Blanca para abordar la justicia ambiental, así como un consejo consultivo. Ordena al Departamento de Salud y Servicios Humanos que establezca una Oficina sobre Cambio Climático y Equidad Sanitaria debido a que, después de todo, el cambio climático es el problema de salud pública más significativo de nuestros tiempos.

Y encarga al Departamento de Justicia el establecimiento de una Oficina de Justicia Climática porque sabemos que hay comunidades que están sufriendo, y sabemos que tenemos que empezar a hacer cumplir hoy los estándares y asegurarnos de que formen parte de la solución, en sitios donde podamos invertir. De hecho, destina el 40% de nuestra inversión en energía ecológica a comunidades desfavorecidas, para que puedan beneficiarse de los nuevos puestos de trabajo que se generen y alcanzar ese futuro más auspicioso.

La orden del Presidente Biden establece un Grupo de Trabajo sobre Comunidades del Sector del Carbón y las Centrales Eléctricas, pues debemos asegurarnos de que, en esta transición, todos los organismos del gobierno usen cada herramienta a su alcance para llevar recursos a esas comunidades. Y da cumplimiento a compromisos de larga data de aprovechar nuestros inmensos recursos naturales para contribuir a un futuro con energía limpia.

Pone en suspenso y revisa los nuevos contratos de explotación de petróleo y gas en tierras y aguas fiscales federales, en consonancia con la promesa expresada en reiteradas oportunidades por el Presidente Biden, que ha sido muy claro ante los intentos de tergiversar su promesa. Y establece el objetivo de duplicar la producción eólica offshore para el 2030.

Asimismo, se ha propuesto firmar un memorando presidencial que pretende restablecer la integridad científica en el gobierno federal y recobrar la confianza del público, planteando el compromiso de basar las soluciones que se adopten en los elementos científicos y datos disponibles más relevantes.

Así que hoy es un gran día para la ciencia y para nuestros esfuerzos orientados a potenciar nuestra economía con empleos bien remunerados y con protecciones sindicales.

Muchísimas gracias a todos.

SECRETARIO KERRY: Buenas tardes a todos. Es un placer estar aquí. En primer lugar, quisiera decir que es un placer estar aquí con Gina. Soy un gran admirador de Gina. Ella y yo trabajamos en estrecha colaboración durante la campaña, cuando nos reunimos para que la gente de Bernie Sanders apoyara el plan climático de Biden. Y es la persona ideal para que se ocupe del lado doméstico de la ecuación, que es complejo. Nadie conoce los pormenores mejor que ella y no hay nadie mejor que ella para llevar a todos en la misma dirección.

También es para mí un inmenso placer que nos acompañe Jen Psaki. Mencionó que… nadie era jefe de ella, pero sí tuve el privilegio de trabajar con ella. Y hace siete años, nos reunimos en la sala de prensa del Departamento de Estado. Obviamente ella ahora ha escalado posiciones, pero no ha renunciado a ninguno de sus principios fundamentales y su compromiso de decirles a todos ustedes la verdad, contarle la verdad al pueblo estadounidense, y hacerlo con absoluta franqueza y transparencia. Y me complace estar aquí con ella.

Las implicancias del cambio climático no podrían ser más delicadas de lo que son ahora. Es una cuestión existencial. Usamos esa palabra con demasiada frecuencia, y la vaciamos de sentido. Pero tenemos un programa sumamente ambicioso por delante a nivel global, y el Presidente Biden tiene un profundo compromiso y está completamente abocado a este tema, como se advierte en el decreto ejecutivo y en la iniciativa de volver a sumarnos al Acuerdo de París de inmediato. Por eso se reincorporó al Acuerdo de París tan rápido, pues sabe que es urgente.

También sabe que solo con el Acuerdo de París no bastará, sobre todo considerando que casi el 90 % de todas las emisiones del planeta, las emisiones globales, proceden de fuera de las fronteras de EE.UU. Incluso si lográramos alcanzar un nivel cero mañana mismo, el problema no se resolvería.

Por eso hoy, a una semana de haber asumido, el presidente Biden firmará estos otras ordenes ejecutivas para contribuir a que avancemos en ese camino y asegurar que haya una acción climática ambiciosa con magnitud y escala global, así como en el plano nacional en nuestro país.

Con la orden que firmará hoy, y que Gina les ha explicado, convierte al clima en una cuestión central de la planificación en política exterior, la diplomacia y la preparación para la seguridad nacional. Crea nuevas plataformas para coordinar la acción climática entre los distintos organismos y departamentos federales, algo que se necesita de manera imperiosa. Y, por sobre todo, encarga una Estimación de Inteligencia Nacional sobre las consecuencias del cambio climático para la seguridad, para que todos tengamos una comprensión más profunda de los desafíos.

Es la primera vez que un Presidente toma una medida de ese tipo. Y nuestros 17 organismos de inteligencia se están reuniendo y evaluando exactamente cuáles son los peligros y los daños, así como los potenciales riesgos.

La ordena instruye al Departamento de Estado preparar un paquete de transmisión, solicitando el asesoramiento y la aprobación del Senado sobre la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, una enmienda que, por sí sola, si se ratificara y se hiciera cumplir a nivel global, podría contener la temperatura de la Tierra en un 0,5ºC, un valor que no es menor.

Y establece un proceso para que podamos desarrollar una nueva meta ambiciosa de París, así como un plan estadounidense de financiación para el clima. Ambos son esenciales a fin de que podamos reunir a los países del mundo para que eleven la ambición y lleguen a ese momento en que vayamos a Glasgow para el acuerdo complementario al de París.

Mis amigos, esa es la única forma en que el mundo podrá conseguir un resultado exitoso, juntos. Insisto, este es un tema en el que la posibilidad de fracasar no es una opción.

Al igual que se comprometió a hacerlo en la campaña, el Presidente está anunciando que auspiciará una Cumbre de Líderes sobre el Cambio Climático en menos de tres meses, el 22 de abril, que coincide con el Día de la Tierra, que incluirá reunir nuevamente a los líderes del Foro de las Principales Economías. Tendremos datos más concretos para compartir más adelante.

Pero la organización de esta cumbre es esencial para que el 2021 sea un año que realmente compense el tiempo perdido durante los últimos cuatro años y que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima —la denominada COP26, que el Reino Unido auspiciará en noviembre— sea un éxito rotundo.

El Camino a Glasgow estará marcado no solo por promesas, sino también por avances, a un ritmo del que podamos sentirnos orgullosos. Y Gina va a poner máximo empeño en asegurar que eso sea así. El mundo va a evaluarnos en función de lo que podamos hacer aquí en el país.

Con los decretos ejecutivos de hoy, creemos que estamos más avanzados en ese recorrido.


Para ver el texto original ir a: https://www.whitehouse.gov/briefing-room/press-briefings/2021/01/27/press-briefing-by-press-secretary-jen-psaki-special-presidential-envoy-for-climate-john-kerry-and-national-climate-advisor-gina-mccarthy-january-27-2021/

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

U.S. Department of State

The Lessons of 1989: Freedom and Our Future